viernes, 10 de junio de 2016

CAMPAÑA, DÍA 1

       El primer día de campaña amaneció entre carteles, ilusión y algo de cansancio acumulado tras una larga noche que comenzó en el Tomás y Valiente.
      Allí nos reunimos en torno a las 23:00 en la escalinata que da a la calle Leganés como quién espera el cambio de año con la esperanza del tiempo nuevo. Organización, reparto de tareas, despliegue de cartelería, conversaciones entre compañeras y compañeros de cara a la organización de la inminente pegada.
      Tras dar las doce de la noche las primeras fotos de campaña dieron paso a un breve video colectivo en el que se corearon eslóganes y se mostraron los carteles a pegar. A partir de ahí la gente se dedicó a una tarea que no le es ajena, patear calle tras calle pegando un cartel tras otro. El Naranjo, El Cerro-El Molino, La Avanzada, El Arroyo, Centro, Loranca, Hospital…..todo Fuenlabrada quedó empapelada al cabo de unas horas.
          Para el primer día de campaña quedaba recuperarse de cara a las dos semanas que quedan por delante. Desde redes se comenzó a trabajar desde el primer minuto, las reuniones se celebraban durante la tarde sin que pareciese que todo tiene un límite y hace falta descanso. Por la tarde, en un taller programado en el local una compañera me comentaba que a medida que resolvía problemas surgían otros nuevos, pero no se rendía porque el esfuerzo merece la pena.
            El día se dedicó también a preparar la caravana de coches prevista para el sábado 11. Sumar coches, preparar la música, globos, cartelería todo destinado a que la mañana del sábado Fuenlabrada se inunde de ilusión y música. Un sábado para disfrutar.
          Lo que significa la militancia es un tema para hablar largo y tendido. Jóvenes, mayores, hombres, mujeres, todas unidas por un objetivo en el que creen con fe ciega porque saben que están trabajando por lo que es justo, por el bien común. Trabajar porque se cree motivadas por una fuerza interna que le da a todo sentido. Hoy era un día de descanso, se rebajó el tono pero no se descansó, los que forman parte de esta gran ilusión están cambiándolo todo para que sea diferente y tengan su espacio todas las personas sin excepción pero sobre todo están dignificando lo que es de verdad hacer politica.
                Hay que seguir trabajando porque el domingo tendremos otro acto muy importante y hay que volver a pegar carteles.


           

¿QUÉ ESPERO DE ESTA CAMPAÑA?

               Ya tengo unos años para recordar una pequeña parte de la historia política de este país, la más reciente.
                Cuando rondaba los veinte tenía una especie de vagos recuerdos, alimentados por la sana envidia, recuerdos de los tiempos de cambio, ilusión y música de guitarras que se dio durante la transición, pero cuando yo rondaba esos veinte todo estaba inundado de pragmatismo, quietud, el ídolo al que emular por mis compas universitari@s eran banquer@s que parecían comerse el mundo y las películas que inundaban nuestros sueños eran protagonizadas por tiburones financieros de New York encarnados por Michael Douglas. Algo había cambiado.
                El tiempo pasó y parecía que la política no era importante, que no interesaba y no se hablaba del tema en la calle. Nadie esperaba nada en concreto.
                Con las aguas calmadas y el silencio como cortina, sin testigos, todo se fue deteriorando, degenerando, se abrió un abismo entre los verdaderos sujetos de la política, la gente, y los que se arrogaban ese papel, sus “representantes”.
                Solo hubieron de transcurrir otros veinte años para que todo saltase por los aires. La gente asumió su rol, se dio cuenta de que política era lo que ellos hacían y que siempre les había interesado porque siempre es importante e interesa lo que le pasa a cada uno y a las personas que nos rodean. Madrid  se fijó en la gente de la calle y les ofreció su plaza más emblemática para proponer a toda@s el cielo como límite.
                Antes, en los tiempos de los banquer@s como espejo, nadie esperaba nada más que eso, mirarse al espejo. Ahora, en los tiempos en que las personas hacen frente a los que no saben ni les interesa la política atravesamos ese espejo y vemos otro mundo en el que si esperamos algo del futuro porque la esperanza nace del soñar, del creer que se puede y hacerlo con tanta sinceridad y voluntad que se alcanza cualquier objetivo cuando todas y todos se unen por ello.
                Las aguas no bajan ya calmadas para que no sirvan de cortina, con su silencio, tras la que esconderse, ahora rompen contra acantilados de piedra, de inmovilismo que se representa alto, irregular e invencible sin saber que la erosión del mar y el viento son un trabajo arduo, lento pero absolutamente inevitable. Si queremos que las cosas progresen, para que sigamos soñando, para que seamos dueños de nuestro destino y eso no vuelva a revertirse deberá persistir ese viento, esa mar para que nunca más un muro de piedra irregular nos diga cómo deben ser las cosas.

                Yo espero de la campaña que el viento sople con fuerza y la mar permanezca brava y me comprometo a trabajar para que no deje de suceder.








PREPARADAS... LISTAS... ¡YA!


Las noticias sobre momentos históricos y carreras decisivas son recurrentes. Se nos hace creer, según a quien convenga, que tal o cual acontecimiento es un hito importantísimo. Casi lo más importante que pueda sucedernos en nuestras vidas. 

 En realidad no es muy difícil darse cuenta al fin y al cabo de que lo realmente histórico, importante y decisivo es vivir. Es la dignidad y desarrollarnos en una sociedad luchando por transformarla en un espacio de diálogo en lugar de en un campo de batalla hostil. La contradicción es que el medio para ello está en la lucha. Pero no hablamos de batallas campales sino de la lucha diaria de la persona que se levanta cada día a trabajar o buscar empleo, las creadoras que nos hacen vibrar con la cultura y con ella transforman la sociedad, las de abajo, las que hemos sido siempre excluidas de los grandes números y sólo contamos en macro-cifras que los de siempre suelen utilizar como poco más que arma arrojadiza. 

 El momento histórico, la carrera decisiva, el acontecimiento importante... es siempre. Es continuo. La carrera es de obstáculos y por etapas. Y anoche sonó el pistoletazo de salida de la presente etapa, que durará quince días y acabará en la meta de las elecciones del 26J. Ésta etapa, y la carrera en general, tiene cada vez más participantes y es comprensible que los de toda la vida se pongan nerviosos ante los nuevos, que parecen venir muy bien entrenados y sobretodo con muchas ganas, e intenten hacernos zancadillas y toda clase de perrerías con el fin de que no lleguemos a la meta o, por lo menos, que quedemos por debajo en el ranking... Pero NO. 

Lo sentimos (bueno, en realidad no lo sentimos) pero tras décadas perdiendo diariamente en las carreras cotidianas éste es el momento de abrirnos paso corriendo todas juntas y sorteando todos los obstáculos. Y quienes estaban acostumbrados a ocupar el podio y mirarnos desde él con condescendencia tendrán que asumir que es posible que al final de ésta etapa les toque estar abajo, porque no corremos solas. Anoche echamos a correr y a luchar millones de gladiadoras juntas que hasta el momento habíamos corrido en equipos diferentes, y salimos convencidas de cruzar las primeras la línea de meta. 

Una vez en los vestuarios decidiremos dialogando qué hacemos con el trofeo, pero tenemos clara nuestra intención de que sus beneficios desborden el vestuario y sean disfrutados por quienes hasta ahora se quedaban en las gradas como  meros espectadores sin poder participar. 

La victoria de ésta etapa importante, histórica y decisiva, y también es vuestra, pero sólo será posible si corréis junto a nosotras. Y después de ésta etapa quedan muchas más. La carrera no acaba aquí.


Y si?

El soñar es una facultad innata en el ser humano. Cuando eres niñ@ todo ese potencial está por desarrollar, latente, deseando ser explotado al máximo. Se trata de una energía inabarcable.
                No sabes qué se puede hacer para conseguirlo pero, además, no sabes qué es lo que no se puede hacer. Esto segundo es la clave de todo y a quien le interesa lo aprovecha.
                El problema es que se incide en lo segundo y no lo primero con un interés claro de beneficio para quien lo aprovecha. Te limitan y no te entrenan a desarrollar tu potencial al máximo. Se pone el acento en los límites pero no en los horizontes.
                Cuando se consigue hemos perdido por el camino gran parte de esa niña, de ese niño que fuimos y dejamos que otros nos digan qué podemos hacer porque así lo aprendimos. Entonces es cuando te hablan de objetivos pero ya dentro de un marco mucho más estructurado, más estrecho, menos espontáneo, menos humano.
                Se que los límites proporcionan en parte seguridad, pero menos libertad. Con los límites te mueves en terreno conocido pero eres menos feliz. Los límites te permiten reconocer a los tuyos como personas confiables y al desconocido rechazarle, con ello te aseguras no perderte más allá de tu sofá, con ello te pierdes todo un mundo diverso y desconocido del que aprovecharte para conocerte, para desarrollarte y para aportar.
                El otro día hablaba con un compa sobre animaciones con niñ@s, él no era partidario de las animaciones clown para cumpleaños y eventos similares por ser demasiado estructuradas y controladas. Yo soy clown y se que tiene razón al menos en las que conozco pero como soy payaso, soy clown, se que esos límites se pueden transgredir. Eso es ser niñ@, eso es conectar contigo de nuevo, eso puede ser parte del proceso de encontrar tu propio clown.
                Mi compa estaba de acuerdo conmigo en que un monitor, una monitora de ocio debe llevar, digamos, una ludoteca con la manga tan ancha como para que sean los propios participantes los que decidan como y a qué quieren jugar. Ellos deben decir, ellas son las que tienen que descubrir como disfrutar, cuáles son sus límites y ponerlos en duda siempre para encontrar tras ellos nuevos horizontes que construyan futuro, que hagan una sociedad más justa para todas, una sociedad equilibrada para todos, que hagan pueblo, país.
                No hay límites para todo lo bueno que un@ quiera construir. Para ser persona, para ser solidari@, para tener la mano tendida no existe obstáculo insalvable. Hay que volver a recordar que podemos decidir que queremos ser más libres y serlo, que podemos vivir en una sociedad más justa y hacerlo. Hay que volver a ponerse en contacto con un@ mism@ y pensar que se puede trabajar por una vida digna para ti, los tuyos y los que nos rodean.
                 Se desconoce lo que se puede hacer hasta que se te ocurre una pregunta que lo cambia todo ¿y si….?