martes, 14 de junio de 2016

El debate a 4 y el éxito de Pablo Iglesias

 Ayer tuvo lugar el esperado debate a cuatro con los principales candidatos a la presidencia del Gobierno. A nadie le cupo la menor duda de que Pablo Iglesias ganó el debate y es que sus respuestas claras y concisas no daban lugar a ambigüedades de ningún tipo.
Ante el imbatible Pablo Iglesias, Rajoy y Sánchez recurrieron varias veces a las acusaciones propias del antiguo ‘debate a dos’, mientras que Rivera sin prestar mucha atención a Sánchez se limitó a recordarle los casos de corrupción a Rajoy.
Cabe destacar que frente a la explicitud de Iglesias, teníamos a un Albert Rivera sin argumentos. El líder de la formación morada le hizo ver la poca concreción de las respuestas que le daba, por lo que el cabeza de lista de Ciudadanos tuvo que recurrir a la técnica del miedo para poder rebatirle. Además, se atrevió a hacer acusaciones falsas de financiación ilegal de la coalición multicolor.
No fue solo Albert Rivera quien hizo acusaciones llamativas contras Iglesias. Sorprende el rechazo de Pedro Sánchez ante la posibilidad de formar un gobierno progresista. Aun conociendo los casos ya varias veces archivados sobre las acusaciones de financiación ilegal o sobre la beca de Iñigo Errejón, el líder socialista, equivocándose de adversario, se atrevió a equipararlos con los casos de corrupción del Partido Popular.
En cuanto a materia programática cabe destacar la coincidencia de Unidas Podemos y el Partido Socialista por la necesidad de un plan integral de emergencia social. A pesar de la importancia de lograr acuerdos que protejan los derechos de los ciudadanos y permitan mejorar sus condiciones de vida, el POSE durante el debate prefirió no cogerse de “ la mano tendida” de Unidas Podemos para comprometerse llevarlo juntos a cabo.
El empleo y las reformas laborales fueron de los temas más candentes y donde no parece que ninguno de los líderes se ponga de acuerdo. Rajoy por su parte defendió el modelo actual de austeridad, el Sánchez afirmó que solo retiraría la reforma llevada a cabo por el Partido Popular y Ciudadanos no mantenía una posición clara frente a las reformas mientras seguía defendiendo el modelo de contrato único. Sólo Pablo Iglesias fue capaz de declarar que derogaría las dos reformas laborales y que la generación de empleo vendría de la mano de un nuevo modelo productivo sostenible, basado en el I+D+i y capaz de reactivar la economía.
El otro tema al que se dio mucho peso fue la cuestión catalana. En esta las posiciones seguían igual que en las elecciones previas. Unidas Podemos es el partido capaz de reconocer su deseo por la continuidad de Cataluña en el Estado Español pero reconociendo el derecho democrático a decidir sobre su autonomía. En esta cuestión Sánchez no es claro, sigue utilizando la expresión “tender puentes”, sin definir a qué se refiere. Por último, tanto Rajoy como Rivera defendieron la unidad de España y la legalidad constitucional.
Por último, pero no por ello menos importante, hay que señalar el poco tiempo dedicado a las propuestas de los distintos partidos para combatir la violencia machista. Este tema debe tratarse con altura de Estado, y sin embargo algo menos de dos minutos le fue dedicado.
En el minuto de oro tanto Rajoy, como Sánchez y Rivera se dedicaron en ese tiempo a recopilar lo expuesto durante el debate, sin embargo a Pablo Iglesias le bastaron treinta segundos para transmitir su mensaje, y es que en la esencia de ese mensaje radica el éxito de esta campaña.
Ya no tenemos miedo, nos tenemos a nosotras y nosotros para vencerlo y conseguir juntas el propósito de una vida más justa. Esto es lo que nos hace diferentes.