lunes, 20 de junio de 2016

DESPERTANDO SUEÑOS

        Ayer por la tarde en el local de Podemos de Fuenlabrada se acumulaba gente desarrollando una actividad nada inusual en estos días en Unidas Podemos. La gente entraba y salía de la estancia, charlaba o se dedicaba a las tareas asignadas de cara al sprint final de la campaña que estamos empezando a vivir en estos primeros días de verano.
            Con el verano, cuando tenía bastantes menos años, llegaban las promesas de buen tiempo, piscina (o playa si ese año había suerte), de charlas y juegos con amigas y amigos de los portales vecinos sentados sobre un pequeño escalón que había en la acera y que rodeaba los edificios donde vivíamos (en mi caso en Leganés). Promesas basadas en ilusión. Ese verano lo mismo conocías a un chico o a una chica a la que con el tiempo recordarías con nostalgia. En definitiva, el verano era un tiempo de ilusión, aprendizaje y ocio.
            La gente, que ayer por la tarde a última hora se dedicaba a la inminente pegada de carteles o a ir organizando a las apoderadas y apoderados que el domingo 26 vamos a tener que desempeñar nuestra labor en los colegios de Fuenlabrada, hacía su trabajo sin ya importarle las horas dedicadas en las últimas semanas o si esta noche iba a tener que acostarse tarde por terminar de pegar los carteles en la zona asignada.
            Militancia, activismo, cooperación, ilusión, motivación, trabajo, sueños son elementos que todos los días, y en concreto ayer, se han estado barajando y han movilizado a un grupo de personas que son capaces de lidiar con malos modos, malas caras, comentarios intempestivos cuando estás en una mesa o pegando carteles; pero que también han dado una energía que se ha visto recompensada con gentes que desde el banco de un parque te observa sonriendo en silencio cómo pegas el cartel y no dice nada pero sonríe porque sabe que es su turno, con gentes que se acercan a tu mesa y te piden información, charlan y manifiestan su apoyo incondicional.
            Ayer todos los barrios de Fuenlabrada, desde las 20:00 de la tarde hasta bien entrada la madrugada se vieron inundados por una columna de ilusionadas personas que transmitían su alegría y esperanza por un futuro mejor pegando carteles en la Avanzada, el Cerro-El Molino, Arco Iris, el Naranjo, Loranca y tantas calles y barrios de nuestra localidad. La fuerza que se desplegó ayer y que se está poniendo de manifiesto a diario es una poderosa energía que no puede ser obviada y que nace no solo de ilusión, motivación y trabajo sino también de tantas y tantos que lucharon en el pasado, que ya no están, pero nos dejaron su legado de memoria, ejemplos, caminos, rutas y calzadas que nos sirve para avanzar y desde lo cuales proponer nuevas vías sobre las que construir y crear.
            Anoche cuando llegué a casa, me dejé caer en el sofá. Los días van avanzando y cada vez queda menos, levanté los pies y me tumbé de lado. Me puse un poco de música, solo un rato porque al día siguiente me levanto temprano y me tenía que acostar. Pensé, pensé que un trabajo como el que estamos haciendo merece la pena. Sonreí, sonreía porque sabemos que nuestro proyecto lo va a cambiar todo a mejor. Me ilusioné, me ilusioné porque sé que algo así suele ser el punto de partida de muchos nuevos proyectos y abre puertas a nuevas gentes y nuevas ideas, es algo que se enriquece constantemente y progresa sin fin. Me dormí, dormí y soñé.....


            Todo va a comenzar.

DE CADA DÍA Y EN CADA PLAZA

  Estamos inmersas en plena campaña para unas elecciones generales, y es lógico que el foco de las propuestas, las caras, los ámbitos, etc. se centren en lo estatal, pero es imposible tener en cuenta que en las pasadas elecciones municipales y autonómicas se dio un salto cualitativo en la lucha por el cambio. Fue el momento en el que las diferentes candidaturas que recogían a personas y propuestas de los movimientos sociales de los que nacieron entraron en las instituciones.


Hace poco más de un año irrumpimos en los parlamentos autonómicos, en el Senado y en los ayuntamientos para dejar claro que, además de la calle, nuestro espacio de lucha es el que queramos, incluidas las instituciones. En Fuenlabrada concretamente conseguimos cuatro concejales que no se arrugan ante las dificultades y que dan día a día desde la oposición el 120% de sus fuerzas y talentos para transformar la ciudad.

 Ésta es una campaña para las elecciones generales, sí. Pero es también un resultado de esa unidad popular que se cuajó desde abajo en primavera de 2015 y que ha traspasado todas las expectativas. Los ámbitos de actuación y competencias de una diputada nacional y un concejal pueden ser distintos, pero la esencia, su empuje, quienes les ponemos ahí, el afán transformador de la sociedad, los objetivos de lucha... todo eso es común, y podemos llevarlo a cabo. Podemos y además debemos. Hemos adquirido esa responsabilidad.

Ayer en Fuenlabrada nuestros concejales dieron ejemplo de lo que van a tener que hacer nuestras compañeras cuando gobiernen a partir de éste verano, y es rendir cuentas a pie de calle.






 El acto "Concejalxs por el cambio" fue muy emotivo porque una vez más llenamos la calle, estábamos todas juntas, teníamos ganas de hablar, de saber y de compartir. Y las preguntas no estaban pactadas ni había tiempos que encorsetasen las conversaciones. Cada una contó lo que consideró conveniente y la gente preguntó lo que quiso preguntar sin cortapisas. Y las respuestas fueron también igualmente frescas, sinceras y sanas. 

 Una vez más las compañeras y compañeros que están mediáticamente a la cabeza de la lucha, en éste caso en el ámbito municipal, nos muestran el camino, por si acaso nos perdemos. Y lo hacen con la generosidad de quien sabe que en algún momento podemos ser nosotras quienes tengamos que mostrárselo a ellos. El camino es duro y no está delimitado, con lo cual es fácil perderse. Pero si vamos juntas actuamos de brújula comunitaria. Se lo debemos a la sociedad. 

Ésta noche nos toca un nuevo esfuerzo. Una nueva pegada de carteles por las calles. Siempre resulta pesada y tediosa ésta tarea, pero es fundamental ir más allá de los actos y estar visibles a pie de calle, en las mesas informativas, en carteles, en actos y haciendo política de cada día y en cada plaza. Con la gente que nos acompaña no nos cabe ninguna duda que no habrá tedio de ninguna pegada de carteles que nos impida llegar con todas las garantías a donde tenemos que llegar. 







La deshumanización de la Unión Europea -Día Internacional de las Personas Refugiadas-


Hoy día 20 de junio se celebra el Día Internacional del Refugiado, solo 10 días después de que los ministros del interior de los distintos países de la Unión Europea presionaran a Grecia para acelerar las expulsiones masivas desde las islas hacía Turquía, ya que el país heleno se negaba a aceptar que Turquía es un país seguro.

Desde la firma del acuerdo con Turquía se han llevado a cabo solo en torno a 500 expulsiones, esto se debe a que actualmente los recursos puestos por las personas migrantes ante la decisión de ser expulsados los resuelve un comité que está formado por miembros de ONGs, funcionarios y otros ciudadanos de la sociedad civil, por lo que es más probable que el resultado considere que Turquía es un país que no cumple la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Sin embargo ante las presiones mencionadas, el Gobierno de Grecia ha afirmado que cambiará dicho comité, de modo que este pasará a estar formado por representantes de ACNUR, jueces y abogados especialistas en Derechos Humanos. Cabe sospechar que esta nueva medida acelerará las injustas expulsiones a Turquía.

A la Comisión Europea en Bruselas no le basta con las presiones a Grecia, a principios de mes se hicieron públicas las intenciones de retirar las ayudas económicas a aquellos países incapaces de retener flujo migratorio.

La cuestionable responsabilidad de la Unión Europea 

Mientras hoy el mundo entero se moviliza en contra de estas políticas, la Unión Europea sigue haciendo oídos sordos y vulnerando el derecho de asilo contemplado en la Declaración Universal de Derechos Humanos, amparando sus medidas en el marco del  Reglamento Dublín III. La sociedad cívil es consciente de que la Unión Europea es incapaz de asumir su responsabilidad, es puesta en tela de juicio ante la deshumanización demostrada y la incapacidad de acción, coordinación y coherencia para abordar una crisis humanitaria en torno al espacio Schengen desencadenada por unas políticas internacionales basadas en la invasión a cambio de intereses económicos. Esto además tiene un impacto directo en la afluencia de movimientos xenófobos y formaciones reaccionaras que se escudan en una falsa defensa de la seguridad a nivel estatal y europeo. 

Como consecuencia de estas políticas y ante ausencia de vías seguras, miles de personas migrantes han muerto en el mar intentando huir de la guerra y la miseria, y en torno a 200.000 están recluidas en campos de refugiados en condiciones infrahumanas  y sin protección frente a ataques xenófobos en una Europa de gobiernos inmovilistas incapaz de priorizar a las personas. 

Ante esta nefasta reacción la Unión Europea, algunas ciudades de España como Madrid o Barcelona, en las que gobiernan las fuerzas del cambio, han demostrado que están dotadas de instalaciones adecuadas para acoger a estas personas y que cuentan con recursos suficientes para hacerse cargo de más personas que las que le fueron asignadas a España por la Comisión Europea.