lunes, 20 de junio de 2016

DE CADA DÍA Y EN CADA PLAZA

  Estamos inmersas en plena campaña para unas elecciones generales, y es lógico que el foco de las propuestas, las caras, los ámbitos, etc. se centren en lo estatal, pero es imposible tener en cuenta que en las pasadas elecciones municipales y autonómicas se dio un salto cualitativo en la lucha por el cambio. Fue el momento en el que las diferentes candidaturas que recogían a personas y propuestas de los movimientos sociales de los que nacieron entraron en las instituciones.


Hace poco más de un año irrumpimos en los parlamentos autonómicos, en el Senado y en los ayuntamientos para dejar claro que, además de la calle, nuestro espacio de lucha es el que queramos, incluidas las instituciones. En Fuenlabrada concretamente conseguimos cuatro concejales que no se arrugan ante las dificultades y que dan día a día desde la oposición el 120% de sus fuerzas y talentos para transformar la ciudad.

 Ésta es una campaña para las elecciones generales, sí. Pero es también un resultado de esa unidad popular que se cuajó desde abajo en primavera de 2015 y que ha traspasado todas las expectativas. Los ámbitos de actuación y competencias de una diputada nacional y un concejal pueden ser distintos, pero la esencia, su empuje, quienes les ponemos ahí, el afán transformador de la sociedad, los objetivos de lucha... todo eso es común, y podemos llevarlo a cabo. Podemos y además debemos. Hemos adquirido esa responsabilidad.

Ayer en Fuenlabrada nuestros concejales dieron ejemplo de lo que van a tener que hacer nuestras compañeras cuando gobiernen a partir de éste verano, y es rendir cuentas a pie de calle.






 El acto "Concejalxs por el cambio" fue muy emotivo porque una vez más llenamos la calle, estábamos todas juntas, teníamos ganas de hablar, de saber y de compartir. Y las preguntas no estaban pactadas ni había tiempos que encorsetasen las conversaciones. Cada una contó lo que consideró conveniente y la gente preguntó lo que quiso preguntar sin cortapisas. Y las respuestas fueron también igualmente frescas, sinceras y sanas. 

 Una vez más las compañeras y compañeros que están mediáticamente a la cabeza de la lucha, en éste caso en el ámbito municipal, nos muestran el camino, por si acaso nos perdemos. Y lo hacen con la generosidad de quien sabe que en algún momento podemos ser nosotras quienes tengamos que mostrárselo a ellos. El camino es duro y no está delimitado, con lo cual es fácil perderse. Pero si vamos juntas actuamos de brújula comunitaria. Se lo debemos a la sociedad. 

Ésta noche nos toca un nuevo esfuerzo. Una nueva pegada de carteles por las calles. Siempre resulta pesada y tediosa ésta tarea, pero es fundamental ir más allá de los actos y estar visibles a pie de calle, en las mesas informativas, en carteles, en actos y haciendo política de cada día y en cada plaza. Con la gente que nos acompaña no nos cabe ninguna duda que no habrá tedio de ninguna pegada de carteles que nos impida llegar con todas las garantías a donde tenemos que llegar. 







La deshumanización de la Unión Europea -Día Internacional de las Personas Refugiadas-


Hoy día 20 de junio se celebra el Día Internacional del Refugiado, solo 10 días después de que los ministros del interior de los distintos países de la Unión Europea presionaran a Grecia para acelerar las expulsiones masivas desde las islas hacía Turquía, ya que el país heleno se negaba a aceptar que Turquía es un país seguro.

Desde la firma del acuerdo con Turquía se han llevado a cabo solo en torno a 500 expulsiones, esto se debe a que actualmente los recursos puestos por las personas migrantes ante la decisión de ser expulsados los resuelve un comité que está formado por miembros de ONGs, funcionarios y otros ciudadanos de la sociedad civil, por lo que es más probable que el resultado considere que Turquía es un país que no cumple la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Sin embargo ante las presiones mencionadas, el Gobierno de Grecia ha afirmado que cambiará dicho comité, de modo que este pasará a estar formado por representantes de ACNUR, jueces y abogados especialistas en Derechos Humanos. Cabe sospechar que esta nueva medida acelerará las injustas expulsiones a Turquía.

A la Comisión Europea en Bruselas no le basta con las presiones a Grecia, a principios de mes se hicieron públicas las intenciones de retirar las ayudas económicas a aquellos países incapaces de retener flujo migratorio.

La cuestionable responsabilidad de la Unión Europea 

Mientras hoy el mundo entero se moviliza en contra de estas políticas, la Unión Europea sigue haciendo oídos sordos y vulnerando el derecho de asilo contemplado en la Declaración Universal de Derechos Humanos, amparando sus medidas en el marco del  Reglamento Dublín III. La sociedad cívil es consciente de que la Unión Europea es incapaz de asumir su responsabilidad, es puesta en tela de juicio ante la deshumanización demostrada y la incapacidad de acción, coordinación y coherencia para abordar una crisis humanitaria en torno al espacio Schengen desencadenada por unas políticas internacionales basadas en la invasión a cambio de intereses económicos. Esto además tiene un impacto directo en la afluencia de movimientos xenófobos y formaciones reaccionaras que se escudan en una falsa defensa de la seguridad a nivel estatal y europeo. 

Como consecuencia de estas políticas y ante ausencia de vías seguras, miles de personas migrantes han muerto en el mar intentando huir de la guerra y la miseria, y en torno a 200.000 están recluidas en campos de refugiados en condiciones infrahumanas  y sin protección frente a ataques xenófobos en una Europa de gobiernos inmovilistas incapaz de priorizar a las personas. 

Ante esta nefasta reacción la Unión Europea, algunas ciudades de España como Madrid o Barcelona, en las que gobiernan las fuerzas del cambio, han demostrado que están dotadas de instalaciones adecuadas para acoger a estas personas y que cuentan con recursos suficientes para hacerse cargo de más personas que las que le fueron asignadas a España por la Comisión Europea.  

sábado, 18 de junio de 2016

DIVERSIDAD GENERACIONAL

            Hace unos años acudí a una manifestación con un compañero de Integración Social. Allí coincidí con mi tutora que iba con su pareja y sus hijos. Los niños eran muy pequeños y sus disputas se centraban en unos globos que acabaron por el suelo y perdidos. Aunque sus mentes estaban en el juego infantil, el entorno iba influyendo en ellos dejando un poso de educación social sobre la que, con toda seguridad, ellos mismos construirían su forma de ver, entender y transformar la realidad.
            Alrededor de ellos había un rumor de proclamas, reivindicaciones, gritos con o sin megafonía, banderas y lemas. Ellos, como su madre, como todas y todos los que estábamos allí atravesamos las calles de Madrid como un reguero de futuro. Construyendo a partir de las reivindicaciones y luchas de hoy para crear un futuro de mayor justicia social mañana. Niñ@s, jóvenes y mayores en una misma trinchera. Mayores, que pelean como si no hubiera un mañana para que exista ese mañana.
            Ayer en el local de Ganar Fuenlabrada se celebró un acto de Unidas Podemos Juventud, un evento de rap y finalmente nos reunimos allí para, con el fútbol como excusa, estrechar lazos de amistad, compartir cervezas y pipas, echarnos unas risas y conocernos más. Se trató de juntarnos aún más para seguir en la lucha y enriquecerla para hacerla mejor.
            L@s jóvenes de Unidas Podemos ya están construyendo en toda España y en Fuenlabrada en particular a partir de su presente un futuro para tod@a y para los que  estén por venir. Construyen conciencia social a partir de la suya misma, edifican sobre sus propios cimientos, aprenden y enseñan en el proceso. Es imprescindible que esto suceda así y que las formas de hacer política se regeneren y enriquezcan en el proceso y eso se consigue a partir de una constante diversidad generacional a lo largo de las vidas de cada una.
            Las que nacimos en el cambio de la década de los 60 a los 70 (por poner un ejemplo) nos criamos con una serie de parámetros que han ido evolucionando y mucho. Aprendimos a vivir en democracia, nuestra formación política fuera la que fuera nos determinó pero nada se talla en piedra y si lo hace ya caerá una del cielo para dar lugar a una extinción y una evolución posterior. La única forma de evolucionar y construir a partir de tu contexto con el diálogo, creando a partir y con la diversidad. En el diálogo constante seguimos en contacto con gente nueva que fue naciendo y evolucionando en años posteriores.
            Al llegar la cuarentena, súbitamente surgió una marea de empoderamiento que fue el 15M. En esa fecha se unió todos los que querían no solo que hubiera una nueva forma, más política, de gestionar la vida de todas y todos sino que se quiso coger ese relevo. En esas plazas se unieron gentes de diferente edades, jóvenes y menos jóvenes y en asambleas, buscando consensos se volvió a aprender de nuevo para avanzar. L@s luchadores de los 80 y 90 se unieron a gentes que se empezaron a formar con el cambio de siglo y entre todas y todos se descubrió que si se puede si se trabaja con ilusión, no se ceja en el empeño y se hace en común. Sin los jóvenes de principios del siglo XXI esto no sería posible. Sin niñas y niños, ya adultos, que no pelearon con sus hermanas y hermanos por globos en una manifestación creándose un caldo de cultivo dentro de ell@s sobre el que edificar ese futuro no sería posible.
            A la lucha se siguen incorporando más y más jóvenes y l@s necesitam@s para que nos expliquen y nos cuenten cómo ven la vida, la sociedad que ellas y ellos creen que debe existir, cómo interpretan la justicia social, para que nos proporcionen nuevos recursos y herramientas y sobre todo necesitamos que nos cuenten si lo que creíamos hace veinte o treinta años sigue siendo válido o hay que reformularlo. Se trata de buscar nuevos consensos construidos a partir del diálogo y la diversidad generacional para poder alcanzar una sociedad más justa y social.

            En Fuenlabrada las jóvenes y los jóvenes de Unidas Podemos están trabajando y enseñándonos nuevos parámetros sobre los que construir, nuevas y frescas ideas que en la mezcla con lo que ya existe surja algo nuevo que nadie creyó que pudiera existir. Gracias a actos como los de ayer las jóvenes y los jóvenes de Unidas Podemos nos regalan ilusión porque nos están diciendo que hay futuro porque están ellas y ellos para ayudar a crearlo. Gracias a este tipo de actos nos podemos juntar todas y todos en torno a unos botes de cerveza, poner el fútbol por excusa, y construir futuro. Gracias.

jueves, 16 de junio de 2016

CAMINANDO COMUNIDAD

    Ya estamos prácticamente en el ecuador de la campaña, una campaña electoral histórica que recordaremos siempre los que hemos tenido la suerte de poder participar y formar parte de ella. La vida me ha dado una oportunidad para no tener que decir que no estuve allí, lamentarlo y soñar con una máquina del tiempo que me lleve a los acontecimientos más importantes. Viviendo al día, tomándole el pulso a la calle, en sintonía con las que me rodean he conseguido formar parte de todo esto y estoy orgulloso.
      El cansancio va haciendo mella poco a poco en todas y en todos, es natural, como sucede en una carrera de fondo o en un ruta de senderismo, aún así la creencia en la meta, la promesa de la emoción que supondrá alcanzar el reto te empuja a pesar de las heridas en los pies, las botas rotas y la acumulación de ampollas. Casi lo hemos conseguido.
     En mi caso esta es mi primera campaña a todo ritmo (como digo yo) pero muchas y muchos de mis compas han vivido en este permanente estado desde hace dos años.
     Todo termina y aunque el descanso prometido llegará es solo el prólogo de un trabajo que tanta cita electoral no nos ha dejado desarrollar aún, todavía ni hemos empezado y debemos seguir aprendiendo. Lo que nos queda a partir del 27 de junio es aún más arduo y los retos, trabas y problemas serán mayores. Cuando no fuimos un riesgo el camino fue llano, cuando nos convertimos en un rival a batir nos convertimos en un peligro y la exigencia fue mayor. Es el precio.
     Lo que nos queda es continuar con nuestra labor en Ayuntamientos y Comunidades donde las fuerzas del cambio están poco a poco dando la vuelta a la situación en la que nos encontrábamos enfangados; lo que nos queda es empezar a gobernar a nivel nacional saber gestionar el éxito y responder a las expectativas que durante tanto tiempo hemos generado.
Nos queda aprender y mucho porque, no olvidemos, venimos de la calle y no estaba previsto que entrásemos a formar parte de las instituciones. Lo hemos hecho y vamos a estar a la altura.
      
       Ahora que estamos en el ecuador de la campaña y veo el final más cerca me sorprendo de todo lo que hemos recorrido. Me giro y el camino previo ahora parece lejano, arduo, serpenteante e incluso impracticable pero lo hemos superado ya que estamos aquí. Vuelvo a mirar hacia adelante y veo que queda mucho, que los senderos son aún peores y las cimas lejanas pero ahora se que las iremos superando porque vamos en grupo, trabajos de forma cooperativa y ahora si que nadie queda atrás ni a los lados. Si alguien cede en su ritmo el grupo cede, si aumenta el ritmo el grupo avanza más, la exigencia viene del grupo no del individuo, hay conciencia de comunidad y esa exigencia se acepta de forma totalmente natural como si de ti mism@ viniese por la eres parte de la comunidad, trabajas para ella y existe una perfecta sintonía con cada un@.

Fotos, videos, tareas realizadas, trabajos por hacer y sobre todo amigas y amigos a los que antes no conocía y con las que comparto luchas a día de hoy. Llegar al ecuador a supuesto este magnífico premio. Llegaremos al 26 J y más allá, será fantástico y podré decir no solo que estuve allí sino que llegué.

miércoles, 15 de junio de 2016

LUCHAS COMUNES

                De una tarde de junio puedes esperar cualquier cosa menos frío y agua. La tarde de ayer, en el Parque de La Paz de Fuenlabrada, trajo las dos cosas y a pesar de ello la gente que acudió al acto sobre empleo se salvaguardó como buenamente pudo y nadie se movió de allí.
                Y allí escuchamos a personas con diferentes historias con un denominador común, el empleo y la lucha. De Coca-Cola, de Correos, de Vodafone, de la Asociación Las Kellys…..de tantos y tantos colectivos con historias de precariedad y pérdida de derechos y que de una forma u otra también estaban allí junto a Sergio, concejal en el Ayuntamiento de Fuenlabrada de Ganar Fuenlabrada y Ventura, secretario general de Podemos Fuenlabrada.
                Al principio del acto se habló de la necesidad de socializar las luchas.
                Nos hemos acostumbrados con el paso de los años a esa calma e inmovilismo individualista que hace que el sol caiga de plano sobre nuestras cabezas sin que podamos reaccionar y que poco a poco nos va empujando a un estado de confusión, dolor de cabeza, malestar... No nos hemos dado cuenta o hemos tenido miedo de hacerlo pero no estábamos solos en el desierto, mucha gente, mujeres y hombres presentaban los mismos síntomas y el miedo les inutilizaba. Miedo a perder la nada que tienes porque no te lo permiten mientras que los mismos que no lo permiten te dicen que protejas esa ausencia porque hay algo que si te quieren quitar, de esta forma ell@s mism@s protegen sus patrimonios y beneficios cada vez más desmesurados e insultantes. Miedo a la inseguridad que te puede generar si luchas cuando ya vives en la peor de las inseguridades.
                Ante esta falso espejismo generado por el sol que cae de plano sobre tu cabeza, hay una persona que va a lomos de un camello con cantimplora que te vende seguridad al precio de libertad, el verdadero objetivo, lo único que sí tienes porque es inherente a tu condición humana. Entonces, ya sí, te quedas sin nada y crees que tienes algo.
                Sucede, a veces, que un grupo de gente se fija en otras personas en su misma situación. Bloqueados, parados, quemados por el sol y con miedo a perder su posición. Se acerca a unas y otros a duras penas y a todas ellas, como buenamente puede arriesga su libertad y te propone otro contrato, uno con todas y todos los que están en su situación pero a cambio debes luchar, pelear por lo tuyo y por lo de los demás, acumular fuerzas para enfrentarse al que te obliga a estar en esa permanente situación en la que a pesar del malestar te has acostumbrado.
                Esa persona pone en riesgo su libertad. Se desplaza despacio por las consecuencias del sol y del entorno y una a una se acerca a todas las personas para hablar. Algunas se unen y sigue el proceso, a medida que son más personas se mueven con mayor rapidez. El problema es que la mujer, el hombre de la cantimplora a lomos del camello se percate (y lo hace) y con la rapidez del animal al que tiene domesticado y la fuerza del agua que le han proporcionado intente acabar con las fuerzas de estas personas dado que a medida que se van uniendo va en aumento.
                A pesar del dolor, de la mochila previa que llevas a cuestas,  de lo complicado que es remontar la situación, del problema que supone no solo preocuparte de tus problemas sino de entender y participar del de los demás, del riesgo que supone perder tu libertad (que eso es lo único que realmente tienes y quieren) hay que socializar tanto los problemas laborables como los demás tal y como el compañero del acto de ayer nos explicó. La lucha tiene que ser común para que haya lucha de verdad y tenga posibilidades.

                Las luchas de las compañeras y compañeros que limpian habitaciones de hoteles, de Coca-Cola, Correos, Vodafone, etc… son mis luchas y deben ser las luchas de todas y todos porque de otra forma no hay futuro. Tenemos la libertad de poder llevarlas a cabo te digan lo que te digan, la libertad de unirnos y la libertad y la capacidad de gestionar los pocos recursos que nuestra condición humana nos proporciona para ponerlos en común para la lucha. 
Ese es el gran problema que tiene la mujer, el hombre de la cantimplora, necesita tu libertad, es lo que realmente quiere para que todo esto no suceda. No se la proporciones, lucha con todas y todos, movilízate, organízate, continúa caminando por las calles tras pancartas y reivindicaciones, grita aunque las alpargatas se deshilachen y sigue y, sobre todo, hazlo con todas y todos, socializa tu lucha y las de las demás. No es que sea el único camino. Es que es el camino.

Las 5 de la PAH y la llave que abre puerta


Ayer 14 de junio la PAH informó en rueda de prensa de que tras la nueva ronda de reuniones con los distintos partidos candidatos a las elecciones generales del 26 de junio  la  situación se mantiene idéntica a la dada para las elecciones anteriores.
PSOE, PP y Ciudadanos siguen negándose a legislar incorporando las cinco medidas solicitadas por la PAH vulnerando lo acordado en la carta internacional de derechos humanos tal y como se está haciendo hasta ahora.

Contrastando con la decisión de los partidos mencionados previamente, y como cabía esperar, Unidas Podemos se compromete con estas cinco medidas. Este compromiso lo acatan las distintas formaciones de la coalición desde antes de las elecciones del 20 de diciembre y ahora lo siguen manteniendo, haciéndolo constar en su programa que tiene como base fundamental la protección y cumplimiento de los derechos humanos.

Solo la candidatura de Unidas Podemos tiene la llave para conseguir unas condiciones de vida digna donde todas las personas tengan derecho a sonreír.

MILITANCIA

     Hace ya unos días que, viendo trabajar a mis compañeras y compañeros de Unidas Podemos, quería escribir sobre la militancia. Aprovechando las horas previas al acto que esta tarde tenemos sobre empleo voy a escribir lo que llevaba tiempo rondando por mi cabeza. Para los que no me conocen todavía demasiado, que son muchas y muchos, podréis encontrar claves para hacerlo y entenderme algo mejor.
      Buscando sobre el concepto de militancia me queda la idea de que se trata de un trabajo intenso, un compromiso, una adhesión incondicional a unas ideas de tal forma que las llevas a la práctica no solo en el trabajo diario en tu centro de trabajo y en tu organización sino con el ejemplo de la vida diaria. Como definición soltada así de esa forma es toda una declaración de intenciones y un plan de vida a desarrollar, un compromiso quizás a largo plazo en el que te enfrentarás a obstáculos e intentarás vencerlos si dicho compromiso es real y al final lo llevarás a cabo en un determinado porcentaje porque no debemos olvidar que la ideología puede ser pura pero si hay algo imperfecto es el ser humano y su práctica, por fuerza lo es.
      Soy una persona que de intentar alcanzar los objetivos de la forma más perfecta posible me vuelvo a veces intransigente, cabezón y cuadriculado, además de eso tengo que salvar una educación que he recibido y que por cariño a quien me la dio no reniego pero en coherencia con mi militancia debo superar en algunos de sus aspectos. Como veis estáis ante un ser humano.
       Mi educación ha sido, lo que se puede llamar burguesa, a pesar de las necesidades y vicisitudes por las que pasaron mis padres en mi infancia, después he vivido y conocido ambientes conservadores y algunos muy intransigentes. Me he desenvuelto “correctamente” en ellos.
A partir de los treinta todo cambia y comienzo a adquirir algo que podemos llamar conciencia social.       Quizás porque conozco nueva gente y sus relatos son diferentes, quizás porque vivo parte de esas carencias y percibo la injusticia inherente al sistema que unos años antes me parecía normal, quizás porque en esa educación que recibí siendo niño me enseñaron a observar, a no tolerar la injusticia, aprendí lo que es empatía, a alzar la voz por los demás y con los demás.
     El proceso de cambio es difícil. Es interno y externo. El externo es más sencillo, el interno propone numerosas contradiciones, dudas y vaivenes y entonces echas mucho, pero mucho de menos gente que te acompañe en ese aprendizaje. En el primer aprendizaje fui adiestrado, en este tuve que evolucionar solo con el componente de heterodoxia que conlleva.
    El proceso de conciencia social que fui adquiriendo me llevó a determinados postulados que aprendí, acepté, interioricé en mayor o menor medida, recuerden que soy humano y que estoy aún aprendiendo y gestionando mi conciencia; y estoy encontrando que esos postulados me definen de alguna manera, y me permiten relacionarme con el resto de la sociedad de una forma muy cómoda, leal y sobre todo sincera con el resto de la sociedad. También es cierto que uno tiene un pasado que mezclado con esa heterodoxia que mencionaba antes y que viene derivada por mi solitario camino me ha llevado a la organización en la que actualmente milito y que me permite un encaje muy cómodo aún cuando estoy en evolución y mis posiciones pueden verse en contradicción en muchos casos hoy y seguro que mañana. Todo es conocerse y discutirlo.
     En el conocerse, aprender siempre, discutir y sobre todo ser leal con lo que te rodea nace, a mi modo de ver un compromiso y cuando esto sucede no hay otra que desarrollarlo y trabajar y hacerlo de forma intensa y leal. Una persona puede dar las vueltas que quiera, aprender y desaprenderse, conocerse y autogestionarse, el tiempo se dedica a ese proceso. Llega el momento en que esa fase se supera y comienza ya un trabajo claro y apostando a un objetivo concreto. Ese trabajo es compromiso, militancia.
     En estas semanas estoy viendo compañeras y compañeros bastante más jóvenes que yo que han mamado esa conciencia social que yo aprendí e interioricé más tarde. Personas que con veinte años asumen responsabilidades y las ejecutan perfectamente pero sobre todo personas de todas las edades, porque la militancia no se olvida, al contrario, se consolida, que dedican absolutamente todo su tiempo a todas y cada una de las cosas (y son muchas) que hacen falta para que una organización salga adelante con eficacia y eficiencia y, en estos días, para afrontar una campaña electoral que será histórica. Ahora, en mi camino, voy muy acompañado de las personas que necesito.
    Militantes en un momento histórico. Mujeres y hombres dedicados a un compromiso sin queja y sobre todo leales con los suyos y los suyos son todas las mujeres y hombres de este mundo sin distinción.

     Orgulloso de militar con estas mujeres y hombres. Sigo aprendiendo, sigo trabajando.