domingo, 12 de junio de 2016

NOSOTRAS, PORTAVOCES DEL CAMBIO

                 Ésta tarde hemos tenido un acto en la plaza del Ayuntamiento Viejo de Fuenlabrada sobre feminismo. Bajo la denominación “TEJIENDO CONFLUENCIAS. EL CAMBIO CON NOSOTRAS” acudieron María Espinosa, diputada de Podemos en la Comunidad de Madrid; Ruth Pascual, concejala de Ganar Fuenlabrada y miembro de EQUO; Carmen Vallejo, militante del PCE y simpatizante de IU; Olivia Isidoro, responsable de feminismo de Podemos y Noelia Isidoro, consejera ciudadana de Podemos.
                Al finalizar el acto, María Espinosa hacía un llamamiento para que todas y todos los asistentes fuésemos portavoces del cambio en la medida que el cambio se genera con el boca a boca y el poco a poco. Ese sembrar y regar para que el cambio crezca se produce en todo momento y no sólo ahora en campaña y en actos como éste sino en la calle, a la entrada de los colegios o esperando a entrar en el médico charlando con alguien, en el bar donde desayunamos aunque sepamos que nuestr@ interlocutor no es receptiv@, todo lo contrario, pero sabiendo que hay gente que no habla pero escucha, terreno sobre el que se riega y pueden darse nuevos brotes de cambio.
En ese sentido Olivia Isidoro nos recordaba que trabajamos no sólo en campaña sino fuera de ella, y ese permanente estar en la calle queda en el imaginario de las vecinas y vecinos y al final es el referente que aclara dudas, resuelve abstenciones y define indecisiones. No hay nada más eficaz que el ejemplo, el ver que alguien se pone en tu piel y trabaja como tú. Al final se vota al que es como tú pero por encima de todo alguien te escucha y empieza a cambiar cuando comprueba que vas en serio porque trabajas a diario.
                Ser portavoz del cambio es hablar un nuevo idioma, un lenguaje que debe representar a algo que no conocemos como lo será ese futuro en el que se vivirá ese cambio.
El lenguaje machista es un idioma que controlamos a la perfección y muchos hombres no lo queremos cambiar. El lenguaje no es neutral, no es inocente.

En el momento que hablamos y decidimos qué palabras utilizamos y cómo las combinamos para estructurar un discurso estamos haciendo política. Si estructuramos el discurso de una manera concreta, a favor del cambio y del feminismo, haremos política en ese sentido; sino lo hacemos favoreceremos el crecimiento de comportamientos que luego nos horrorizan y criticamos. Sólo con utilizar palabras genéricas que no hagan referencia al género o utilizar el modo femenino cuando insistentemente utilizamos el masculino al hablar sin que ello nos extrañe ya estamos haciendo una determinada política, una que es absolutamente humana. En éste sentido también Carmen señaló que al hablar de gay en vez de apoyar al colectivo LGTBIQ+ se invisibiliza a las mujeres LGTBIQ+
                Noelia Isidoro dijo algo que motivó el origen de esta entrada, habló de incluir la perspectiva de género en todos los niveles educativos para prevenir los problemas de género en el futuro. Es tan simple, tan claro, tan sencillo de entender que el no hacerlo es totalmente absurdo. ¿Alguien necesita aún que se lo expliquen mejor? Pues a día de hoy no se incluye en la educación la perspectiva de género.
El machismo ha evolucionado y se defiende como si de un ente vivo se tratase y curiosamente se vincula con el sistema en el que vive y del que se alimenta. Los que defienden este sistema y protegen su machismo te dicen que es más importante estudiar economía u otras materias "de gran valía" que andar “perdiendo el tiempo” con teorías feministas que nada tienen que aportar. Absolutamente falso. Aportan y mucho. La sociedad no tendrá futuro sin feminismo. Ruth Pascual recordó que la lucha feminista deberá encajar en un entorno sostenible en lo ecológico, laboral y económico.
El machismo, como digo, se defiende y adopta multitud de formas. El machismo no tolera otro tipo de forma familiar que no sea la unión heterosexual con uno o más hijos. En éste sentido las participantes en este acto pusieron el acento en la diversidad familiar. Noelia habló del heteropatriarcado, Olivia recalcó que defendemos la diversidad familiar frente al concepto de familia del P.P. que al final no hace otra cosa que olvidar la diversidad olvidando la condición humana  de los seres que poblamos este planeta, todas y todos iguales, y que se agrupan, relacionan y expresan su amor como deciden hacerlo y como lo sienten. En éste sentido no está de más recordar que la familia es una entidad que engloba conceptos como cariño o cuidados y nada de esto excluye las diferentes y diversas posibilidades en que éstas se pueden poner de manifiesto.

                “El feminismo es la idea radical de que las mujeres somos personas”. La sentencia de Angela Davis, que nos recordó Olivia Isidoro, sigue presente hoy en día. Todavía hay que reunirse en una plaza de Fuenlabrada un domingo por la tarde para que Carmen, Olivia, Ruth, María y Noelia nos lo tengan que explicar.

El feminismo es un trabajo diario de todas y de todos y, sobre todo, no debemos olvidar que los hombres seremos feministas o no seremos.

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