Ésta
tarde hemos tenido un acto en la plaza del Ayuntamiento Viejo de Fuenlabrada
sobre feminismo. Bajo la denominación “TEJIENDO CONFLUENCIAS. EL CAMBIO CON NOSOTRAS” acudieron María
Espinosa, diputada de Podemos en la Comunidad de Madrid; Ruth Pascual,
concejala de Ganar Fuenlabrada y miembro de EQUO; Carmen Vallejo, militante del
PCE y simpatizante de IU; Olivia Isidoro, responsable de feminismo de Podemos y
Noelia Isidoro, consejera ciudadana de Podemos.
Al finalizar el acto, María
Espinosa hacía un llamamiento para que todas y todos los asistentes fuésemos
portavoces del cambio en la medida que el cambio se genera con el boca a boca y
el poco a poco. Ese sembrar y regar para que el cambio crezca se produce en
todo momento y no sólo ahora en campaña y en actos como éste sino en la calle,
a la entrada de los colegios o esperando a entrar en el médico charlando con
alguien, en el bar donde desayunamos aunque sepamos que nuestr@ interlocutor no
es receptiv@, todo lo contrario, pero sabiendo que hay gente que no habla pero
escucha, terreno sobre el que se riega y pueden darse nuevos brotes de cambio.
En ese sentido Olivia Isidoro nos recordaba que trabajamos
no sólo en campaña sino fuera de ella, y ese permanente estar en la calle queda
en el imaginario de las vecinas y vecinos y al final es el referente que aclara
dudas, resuelve abstenciones y define indecisiones. No hay nada más eficaz que
el ejemplo, el ver que alguien se pone en tu piel y trabaja como tú. Al final
se vota al que es como tú pero por encima de todo alguien te escucha y empieza
a cambiar cuando comprueba que vas en serio porque trabajas a diario.
Ser portavoz del cambio es
hablar un nuevo idioma, un lenguaje que debe representar a algo que no
conocemos como lo será ese futuro en el que se vivirá ese cambio.
El lenguaje machista es un idioma que controlamos a la
perfección y muchos hombres no lo queremos cambiar. El lenguaje no es neutral,
no es inocente.
En el momento que hablamos y decidimos qué palabras utilizamos y cómo las combinamos para estructurar un discurso estamos haciendo política. Si estructuramos el discurso de una manera concreta, a favor del cambio y del feminismo, haremos política en ese sentido; sino lo hacemos favoreceremos el crecimiento de comportamientos que luego nos horrorizan y criticamos. Sólo con utilizar palabras genéricas que no hagan referencia al género o utilizar el modo femenino cuando insistentemente utilizamos el masculino al hablar sin que ello nos extrañe ya estamos haciendo una determinada política, una que es absolutamente humana. En éste sentido también Carmen señaló que al hablar de gay en vez de apoyar al colectivo LGTBIQ+ se invisibiliza a las mujeres LGTBIQ+
En el momento que hablamos y decidimos qué palabras utilizamos y cómo las combinamos para estructurar un discurso estamos haciendo política. Si estructuramos el discurso de una manera concreta, a favor del cambio y del feminismo, haremos política en ese sentido; sino lo hacemos favoreceremos el crecimiento de comportamientos que luego nos horrorizan y criticamos. Sólo con utilizar palabras genéricas que no hagan referencia al género o utilizar el modo femenino cuando insistentemente utilizamos el masculino al hablar sin que ello nos extrañe ya estamos haciendo una determinada política, una que es absolutamente humana. En éste sentido también Carmen señaló que al hablar de gay en vez de apoyar al colectivo LGTBIQ+ se invisibiliza a las mujeres LGTBIQ+
Noelia Isidoro dijo algo que
motivó el origen de esta entrada, habló de incluir la perspectiva de género en
todos los niveles educativos para prevenir los problemas de género en el
futuro. Es tan simple, tan claro, tan sencillo de entender que el no hacerlo es
totalmente absurdo. ¿Alguien necesita aún que se lo expliquen mejor? Pues a día
de hoy no se incluye en la educación la perspectiva de género.
El machismo ha evolucionado y se defiende como si de un
ente vivo se tratase y curiosamente se vincula con el sistema en el que vive y
del que se alimenta. Los que defienden este sistema y protegen su machismo te
dicen que es más importante estudiar economía u otras materias "de gran valía" que andar “perdiendo el tiempo”
con teorías feministas que nada tienen que aportar. Absolutamente falso.
Aportan y mucho. La sociedad no tendrá futuro sin feminismo. Ruth Pascual recordó
que la lucha feminista deberá encajar en un entorno sostenible en lo ecológico,
laboral y económico.
El machismo, como digo, se defiende y adopta multitud de
formas. El machismo no tolera otro tipo de forma familiar que no sea la unión
heterosexual con uno o más hijos. En éste sentido las participantes en
este acto pusieron el acento en la diversidad familiar. Noelia habló del
heteropatriarcado, Olivia recalcó que defendemos la diversidad familiar frente
al concepto de familia del P.P. que al final no hace otra cosa que olvidar la diversidad olvidando la condición humana de los seres que poblamos este planeta, todas
y todos iguales, y que se agrupan, relacionan y expresan su amor como deciden hacerlo y como lo sienten. En éste sentido no está de más recordar que la familia es una entidad
que engloba conceptos como cariño o cuidados y nada de esto excluye las diferentes
y diversas posibilidades en que éstas se pueden poner de manifiesto.
“El feminismo es la idea radical
de que las mujeres somos personas”. La sentencia de Angela Davis, que nos recordó Olivia Isidoro, sigue
presente hoy en día. Todavía hay que reunirse en una plaza de Fuenlabrada un
domingo por la tarde para que Carmen, Olivia, Ruth, María y Noelia nos lo
tengan que explicar.
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